Décadas grises para el empleo español

 

La preocupación por el empleo se ha vuelto una constante en la población mundial en general y en la española en particular.

Después de que la burbuja inmobiliaria de Estados Unidos explotara en el año 2006, una crisis económica inundó a muchos países de los cinco continentes: entre ellos, España.

Durante el primer trimestre de 2008 (periodo en el que empezó a hacerse notable la crisis en Europa), España logró evitar una gran contracción en su economía. Lo que no consiguió, en cambio, fue hacer frente al problema de desempleo derivado de dicha crisis global.  

Según el INE, la tasa de desempleo en nuestro país empezó a ser superior al 9% y no dejaría de crecer hasta alcanzar su máximo de casi un 27% (26,94%) durante el primer trimestre de 2013, debido a la segunda recesión de la crisis económica que sufrió el territorio nacional.

El rescate de los bancos españoles hizo que éste índice tuviera un ritmo firme de descenso que llegó a alcanzar el 13,78%, la cifra más baja de desempleo en el país desde que empezara la crisis.

Sin embargo, la pandemia por COVID-19 no dejó indemne al mundo del empleo. La tasa de desempleo española aumentó un 2,48% en tres trimestres con los expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE) como protagonistas.

Este año, en cambio, los datos están siendo más amables en lo que a empleo se refiere: el paro registra ya 8 meses consecutivos de descenso y, durante el pasado mes de octubre, se ha reducido en 734 desempleados; aumentando, además, el número de afiliados a la Seguridad Social en 102.474, según el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones y el Ministerio de Trabajo y Economía Social. También ha disminuido el número de trabajadores en situación de ERTE a 190.718, la cifra más baja desde que se inició la pandemia.

Los sectores más favorecidos este último año han sido el de actividades turísticas y recreativas y el de la hostelería, que han crecido en un 11,70% y 14,23%, respectivamente.

A pesar de ello, la EPA (Encuesta de Población Activa) demuestra que España es actualmente el país europeo con una mayor tasa de desempleo (14,6%) a pesar de haberla disminuido en un 1,9% durante el último año.

Guerras, crisis, virus… han demostrado que las fronteras son sólo líneas invisibles incapaces de frenar ciertos fenómenos en un mundo tan globalizado como el actual. Por eso, más que nunca, deberíamos tener presente el siguiente refrán: cuando las barbas de tu vecino veas cortar, pon las tuyas a remojar.

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