Obituario FICTICIO Esther Koplowitz

Esther Koplowitz (Madrid, 1950-2021) fallecía ayer en su residencia de Madrid a causa de un paro cardíaco irreversible, según ha hecho público su familia mediante un comunicado la anterior noche.

De pasado empresarial y linajudo, deja huérfanas a tres hijas (Esther, Alicia y Carmen Alcocer) y a la fundación que lleva su propio nombre. La organización fue creada en diciembre de 1999 y, hoy en día, está presente en varias residencias de personas mayores, niños enfermos, etc. Además, a lo largo de sus casi 22 años de historia, ha colaborado con numerosas entidades y asociaciones que comparten objetivos con la Fundación. 

Entre los títulos nobiliarios que rodean a la aristócrata encontramos el de Marquesa de Casa Peñalver (1969-2019), que heredó de su madre (VII Marquesa de Casa Peñalver) y cedió a su hija mayor cincuenta años después. Por otro lado, el de Marquesa de Campo Florido (1984-2003), legado de su tío paterno Enrique Ramón Romero de Juseu y Armenteros y que traspasó dieciocho años más tarde a su hija Alicia. Por menos tiempo ostentó el más reciente de sus títulos: Esther Koplowitz fue Marquesa consorte de Cubas durante seis años (2003-2009), tiempo que perduró su matrimonio con el III Marqués de Cubas, Fernando Falcó, fallecido en octubre de 2020.

Pero Esther también heredó de su familia la parte empresarial. Así, en 1990 forma parte del consejo de administración de Cycsa (Construcciones y Contratas), empresa constructora que levantó su padre. Dos años después, Cycsa se unió a otra de las empresas dirigidas por las hermanas Koplowitz, Focsa (Fomento de Construcciones), dando lugar a la empresa más importante del sector en España: FCC (Fomento de Construcciones y Contratas), comprometida con los Objetivos de Desarrollo Sostenible. En el año 2013, la fortuna de Esther Koplowitz ascendía a 1 billón de dólares, siendo una de las personas más ricas de España, según indicaba la revista Forbes.

Su altruismo y obra social le llevaron a ser otorgada con numerosos distintivos como la Gran Cruz de la Orden del Mérito Civil, al Mérito Ambiental, al Mérito Científico o al Mérito en el Trabajo. En 2012 es condecorada como Caballero de la Legión de Honor de la República Francesa y, dos años más tarde, recibe la Gran Cruz de la Orden de Alfonso X el Sabio. Por último, en 2020, recoge el VI Premio Iberoamericano de Mecenazgo.

A la filantropía se sumaba su pasión por el arte. Esther Koplowitz contaba en su colección con obras originales de Goya o El Bosco, entre otros. Unió ambas fascinaciones en el área de psiquiatría infantil del madrileño hospital Gregorio Marañón bajo la denominación de Fundación CurArte.

NOTA: Este es un obituario ficticio realizado como práctica para la asignatura de Periodismo Especializado en economía y medio ambiente.

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